El Secretario Gremial de los trabajadores de Vialidad en Santa Fe, Pablo Nasime, advirtió sobre la falta de paritarias y el inicio de un proceso de desvinculaciones que profundiza el abandono de las rutas. La situación de los trabajadores de la Dirección Nacional de Vialidad atraviesa un escenario de incertidumbre ante la falta de actualización salarial y la inminente puesta en marcha de planes de retiro voluntario. Según denunció el Secretario Gremial del sindicato en Santa Fe, Pablo Nasime, el sector no ha tenido negociaciones paritarias en el último año, luego de que las autoridades nacionales se ausentaran de las reuniones convocadas o se presentaran sin propuestas de recomposición frente a la inflación acumulada. Esta parálisis administrativa se traduce en un deterioro directo del poder adquisitivo de los operarios, quienes además enfrentan la falta de insumos básicos para realizar las tareas de bacheo y mantenimiento preventivo en las rutas nacionales que atraviesan la provincia. El representante gremial confirmó que entre el 15 de enero y el 15 de febrero de 2026 se abrirá una ventana para retiros voluntarios, una medida que el sindicato interpreta como el paso previo a una ola de desvinculaciones forzosas. Nasime comparó este proceso con las políticas implementadas durante las décadas de 1990 y 2010, señalando que las indemnizaciones ofrecidas no guardan relación con la antigüedad ni con el costo de vida actual. Según el dirigente, un trabajador con dos décadas de servicio se retiraría con montos que oscilan entre los 10 y 15 millones de pesos, una cifra que calificó como insuficiente para iniciar cualquier actividad económica independiente en el contexto inflacionario vigente. La crisis interna en el organismo también afecta la capacidad de respuesta ante los requerimientos judiciales que se acumulan por accidentes y mal estado de las calzadas. Los trabajadores de Vialidad informan que, a pesar de existir órdenes de la justicia para intervenir en tramos críticos, la falta de asfalto caliente, combustible y maquinaria operativa impide cumplir con las tareas de reparación. Esta acefalía técnica coincide con los datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que señalan una subejecución del 98% en obras de pavimentación y una caída del 72% en el presupuesto ejecutado por Vialidad Nacional respecto a 2023. Mientras el Gobierno Nacional avanza con el traspaso de los corredores viales a manos privadas mediante nuevas concesiones, la estructura estatal de mantenimiento queda reducida a su mínima expresión. El sindicato advierte que la pérdida de personal especializado y la falta de inversión en equipamiento configuran un escenario de vaciamiento deliberado del organismo rector de los caminos argentinos. En las delegaciones santafesinas, la preocupación de los trabajadores se incrementa ante la posibilidad de que el retiro de la inversión pública sea el preludio de un cierre definitivo de los campamentos viales que garantizaban la conectividad en el interior del país. Navegación de entradas Balance de fin de año: FEPEVINA destaca que la lucha sindical evitó el cierre de Vialidad Nacional La crisis de Vialidad Nacional en Santa Fe: entre el abandono de las rutas y la incertidumbre laboral