En un mensaje dirigido a los trabajadores del sector, el secretario general de la Federación, Julio Aralde, realizó un balance del 2025 y aseguró que el compromiso colectivo fue la clave para sostener la existencia del organismo ante las políticas de ajuste y las amenazas de disolución. La Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) cerró el año 2025 con un contundente mensaje de resistencia y reivindicación gremial. El secretario general de la entidad, Julio Aralde, afirmó que gracias a la movilización y la lucha sostenida en las calles y en los tribunales, se logró salvar a la repartición de un cierre definitivo que parecía inminente a principios de año. El dirigente destacó que el período que finaliza fue uno de los más difíciles de transitar para la familia vial, marcado por la incertidumbre laboral y los intentos de desarticular un organismo estratégico para la integración y seguridad de las rutas argentinas. Para FEPEVINA, la supervivencia de Vialidad Nacional no es un hecho administrativo, sino el resultado directo de la unidad de los trabajadores que se negaron a aceptar el vaciamiento del Estado. Aralde subrayó que el contexto de 2025 exigió un esfuerzo extraordinario para visibilizar el rol fundamental que cumplen los operarios, técnicos y administrativos de Vialidad en todo el territorio nacional. El mensaje recordó que, además de las amenazas de cierre, el sindicato debió enfrentar ausencias de las autoridades en audiencias judiciales por paritarias y una parálisis sistemática de la obra pública que puso en riesgo miles de fuentes de trabajo. En este sentido, el titular de la Federación reconoció que la fortaleza del gremio fue el principal escollo que encontraron las políticas de ajuste libertarias para avanzar sobre el patrimonio nacional que representan las rutas y la infraestructura vial. El balance del año refleja una organización que, lejos de amedrentarse, logró consolidar un frente de lucha que hoy le permite proyectar su continuidad institucional. De cara al 2026, la conducción de FEPEVINA llamó a los trabajadores a no bajar los brazos, advirtiendo que los desafíos que se avecinan serán igualmente complejos. Aralde instó a los afiliados a realizar un alto en las fiestas para brindar en paz, pero con la plena conciencia de que el compromiso de lucha deberá renovarse el primer día del próximo año. «Sepan que nosotros vamos a estar al frente de la lucha», sentenció el dirigente, reafirmando que el sindicato mantendrá su presencia activa ante cualquier nuevo intento de vulnerar los derechos laborales o de poner en duda la necesidad de una Vialidad Nacional estatal y operativa. Con un saludo esperanzador, la Federación cerró un ciclo de alta conflictividad con la satisfacción de haber mantenido en pie la estructura que garantiza la soberanía vial en el país. Navegación de entradas Unión y compromiso: La familia vial despidió el año en Santo Tomé con la mirada puesta en el futuro Parálisis operativa y planes de retiros voluntarios