Un nuevo informe revela un preocupante incremento en los accidentes viales durante el primer trimestre de 2026. El tramo entre Pérez y General Villegas concentra la mayor cantidad de incidentes. Casilda, 5 de abril de 2026. La Ruta Nacional N°33 vuelve a estar en el centro del debate público tras conocerse las alarmantes cifras de siniestralidad vial que registra su traza. Según el último relevamiento de la organización Construir Hacer, este corredor nacional no solo mantiene su peligrosidad, sino que ha mostrado un deterioro en los indicadores de seguridad durante el inicio de este año. El informe estadístico analiza el periodo comprendido entre el año 2020 y el 31 de marzo de 2026, haciendo especial énfasis en la comparativa del primer trimestre de 2026. Los datos son contundentes: se ha registrado un marcado incremento en la cantidad de siniestros viales en comparación con el mismo periodo de 2025. Los números del peligro El análisis destaca que el tramo crítico es el comprendido entre las ciudades de Pérez (Santa Fe) y General Villegas (Buenos Aires). Este sector representa apenas el 43% del total del recorrido de la ruta, pero es donde se concentra la mayor parte de la tragedia vial. Entre los puntos más destacados del informe se encuentran: Aumento de víctimas fatales: El número de personas fallecidas en el primer trimestre de 2026 supera al del año anterior. Lesionados y daños materiales: Se observa una suba en la cantidad de personas heridas y en el total de vehículos involucrados en colisiones. Concentración geográfica: Casi la mitad de los siniestros del corredor ocurren en el tramo santafesino-bonaerense mencionado, evidenciando fallas críticas en la infraestructura de ese sector. Un reclamo que no cesa La situación ha generado una profunda inquietud entre los usuarios habituales y los vecinos de Casilda y la región. Desde la organización Construir Hacer fueron tajantes al elevar el informe a las autoridades: «No queremos rutas nacionales abandonadas ni desatendidas, sino vías seguras para todos». El pedido al Estado nacional es urgente y se centra en dos ejes: la mejora inmediata de la infraestructura (muchas veces señalada por su mal estado y falta de señalización) y el refuerzo de los controles en los puntos negros de la ruta. Mientras las estadísticas continúan en ascenso, la Ruta 33 sigue siendo una materia pendiente en seguridad vial, transformándose cada día más en un riesgo inevitable para quienes deben transitarla. Navegación de entradas Ruta 11: Autovía no, Peajes sí Rutas en ruinas: el colapso de la 34 desnuda el abandono de Vialidad Nacional