La ilusión de miles de trabajadores viales de recibir una recomposición salarial tras casi veinte meses de espera sufrió un duro revés judicial.

Lo que en un principio se comunicó como una victoria gremial, hoy se transforma en una profunda incertidumbre que confirma las advertencias realizadas previamente por este medio: el riesgo de una euforia desmedida ante un escenario legal sumamente frágil. Un fallo que pone un «freno de mano».

El Juzgado Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo de Lomas de Zamora N^{\circ} 3, a cargo del Dr. Juan Pablo Augé, dictó una resolución este 1 de abril de 2026 que impacta directamente en el bolsillo de los empleados de la Dirección Nacional de Vialidad.

El magistrado resolvió suspender de forma inmediata el cumplimiento y ejecución de la medida cautelar que había sido otorgada previamente, el 19 de marzo, por un juez de Lanús. Aquella medida inicial obligaba al Estado a otorgar la actualización salarial, pero el juez federal ha decidido congelar todo hasta que se determine fehacientemente qué juzgado es el competente para entender en la causa.

Las claves de la resolución:

Incompetencia y Suspensión: El juez de Lanús, tras otorgar la cautelar, se declaró incompetente, dejando la medida en un «limbo» procesal.

Intervención de la Fiscalía: Actualmente, el expediente se encuentra en manos de la Fiscalía Federal N° 1 de Lomas de Zamora para dictaminar sobre la competencia material y territorial.

Urgencia y «Peligro»: Ante la proximidad del vencimiento del plazo para que Vialidad pagara lo ordenado originalmente, el Juzgado Federal decidió intervenir para evitar el cumplimiento de la manda hasta que se aclare el panorama legal.

La responsabilidad de comunicar sin «golpes de efecto»

Este desenlace no debería sorprender. Desde este espacio ya se había advertido que el camino judicial elegido por el gremio presentaba inconsistencias que podían derivar en este resultado.

Cuando el juez original se declaró incompetente al mismo tiempo que dictaba la cautelar, dejó abierta una puerta legal que hoy la Dirección Nacional de Vialidad utilizó para bloquear el pago.

Es necesario ser cautos. Jugar con la expectativa de la gente en temas tan sensibles como el salario, pasando de la euforia de un anuncio triunfalista a la tristeza de la impotencia actual, es una práctica que daña la credibilidad.

Los golpes de efecto en la comunicación pueden ser efectivos para un titular, pero no se puede jugar con la vida y la estabilidad de los trabajadores.

Por ahora, la actualización salarial queda suspendida, y los trabajadores deberán seguir esperando que el laberinto judicial decida, finalmente, quién tiene la última palabra

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