Detrás del traspaso, el abandono de la red vial nacional. La reciente transferencia del mantenimiento de un tramo estratégico de la Ruta Nacional 22 a la provincia de Neuquén expone una problemática de fondo: el retiro del Estado nacional de sus obligaciones sobre la infraestructura vial y la creciente precarización de las rutas en todo el país.

El acuerdo, confirmado por el gobernador Rolando Figueroa tras una reunión con el jefe de Gabinete Guillermo Francos, implica que la Dirección Provincial de Vialidad de Neuquén asuma la gestión de 33 kilómetros de la Ruta 22, desde el Tercer Puente (que une Neuquén capital con Cipolletti) hasta Senillosa1. Esta arteria es clave para el desarrollo de Vaca Muerta y soporta un intenso tránsito de vehículos pesados, lo que aceleró su deterioro en los últimos años.

La decisión de Nación de ceder la administración se produjo luego de que Neuquén se apartara del reclamo conjunto con Río Negro, ante la falta de respuestas y la evidencia de que “las realidades son muy diferentes” en cada provincia respecto a la Ruta 22. El tramo cedido presentaba un notable deterioro, falta de iluminación y obras inconclusas, agravado por la paralización de la obra pública y la imposibilidad de la provincia de intervenir sin titularidad formal.

El trasfondo: abandono y subejecución de fondos

El traspaso no fue acompañado por un aporte económico nacional. Neuquén deberá financiar el mantenimiento con recursos propios y, eventualmente, mediante el cobro de peajes a vehículos no provinciales. Esta situación se da en un contexto en el que el gobierno nacional, bajo la gestión de Javier Milei, ordenó el vaciamiento de Vialidad Nacional y la suspensión de todas las obras y el mantenimiento de rutas y caminos del país como parte del ajuste fiscal.

La medida oficializada por el Administrador General de Vialidad, Marcelo Jorge Campoy, dispuso el cierre de contratos de obra pública y el despido de trabajadores, dejando a las provincias y municipios ante la urgencia de afrontar gastos que exceden sus capacidades. El Ejecutivo nacional explicitó que la responsabilidad por el estado de las rutas es ahora “un tema de la provincia y el municipio”.

Este abandono ha sido denunciado judicialmente por intendentes y funcionarios bonaerenses, quienes advirtieron sobre la subejecución de fondos específicos para infraestructura vial provenientes del impuesto a los combustibles y el impuesto PAIS. Según la denuncia, durante 2024 solo se ejecutó una fracción de los recursos recaudados con destino legalmente asignado a la red vial nacional, mientras el resto fue absorbido por el Tesoro Nacional.

En la actualidad, más de la mitad de las rutas nacionales presentan un estado deficiente, con un 60% de la red en mal estado, según datos sindicales. La falta de intervención y la paralización de la obra pública han acelerado el deterioro y elevado el riesgo para los usuarios.

Un modelo que pone en riesgo la seguridad y la equidad

El traspaso de la Ruta 22 a Neuquén no es un caso aislado, sino el emergente de un modelo en el que el Estado nacional se desentiende de su responsabilidad, pese a que existen partidas asignadas y se cobran impuestos con destino específico para el financiamiento de la infraestructura vial. La consecuencia es una red vial cada vez más desigual, donde solo las provincias con recursos pueden intentar sostener el mantenimiento, mientras otras quedan expuestas al abandono.

El debate de fondo trasciende la gestión de un tramo: está en juego la seguridad vial, la salud de los usuarios y la transparencia en el uso de fondos públicos. La judicialización del abandono de las rutas y el reclamo de intendentes y provincias evidencian la gravedad de la crisis y la urgencia de una respuesta integral que garantice el derecho a transitar por rutas seguras en todo el país.

Mientras tanto, la Ruta 22, vital para el desarrollo de la Patagonia y Vaca Muerta, queda como símbolo de un Estado nacional que, en nombre del ajuste, se retira de sus obligaciones y deja a las provincias enfrentando solas una emergencia vial de alcance nacional.

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