Un informe elaborado por legisladores nacionales revela que el Ejecutivo no giró $1.165.491 millones provenientes del Impuesto a los Combustibles. Advierten que estos fondos habrían bastado para revertir el estado «detonado» de las calzadas en todo el país. Mientras la Justicia Federal multiplica las intimaciones para que se reparen corredores clave como la Ruta 11, un nuevo dato técnico le pone cifra al abandono de la infraestructura vial en Argentina. Un grupo de veinte diputados nacionales denunció que el Estado Nacional mantiene retenida una cifra récord: más de un billón de pesos que, por normativa legal, tenían como destino específico el mantenimiento de rutas y caminos. El cálculo surge del análisis de los fondos recaudados a través del Impuesto a los Combustibles, un tributo cuya coparticipación hacia las provincias y hacia Vialidad Nacional se habría visto interrumpida o drásticamente reducida durante la actual gestión. Una cifra récord frente a rutas en emergencia De acuerdo con el informe detallado por los legisladores, la suma exacta de los fondos no girados asciende a $1.165.491.000.000. Para los especialistas y referentes del sector, esta «fortuna imposible de mensurar» es la causa directa del estado de colapso que presentan las rutas nacionales en gran parte del territorio. Impacto en las Provincias: Los distritos no solo sufren la falta de obras nacionales, sino también el «quite ilegal» de su parte correspondiente de este tributo, agravado por la caída de la coparticipación federal debido a la recesión económica. Seguridad y Competitividad: La falta de inversión no es solo una cuestión de confort. La denuncia subraya que las rutas «detonadas» están costando vidas humanas y restando competitividad a la economía argentina, al encarecer y dificultar el traslado de bienes y personas. El «ahorro» que sale caro El informe de los diputados pone el foco en el contraste entre el ajuste fiscal que pregona el Gobierno Nacional y el deterioro físico del país. Según el documento, el monto retenido hubiera alcanzado para reparar la totalidad de las rutas que hoy se encuentran en pésimas condiciones. «El desastre de las rutas del país ya se cobró numerosas víctimas y tiene un número detrás: la retención de fondos que debieron ir al asfalto y quedaron en las arcas del Tesoro», destaca una de las conclusiones del análisis. Entre la justicia y la caja Este escenario financiero explica, en parte, la reticencia de Vialidad Nacional a cumplir con los fallos judiciales que ordenan obras urgentes. Sin embargo, la presión aumenta: con un billón de pesos en el centro de la polémica, el argumento de la «falta de fondos» comienza a chocar con la realidad de una recaudación que, por ley, tiene un destino que hoy no se está cumpliendo. Navegación de entradas Guerra por las rutas: Buenos Aires denuncia «trampas» en las licitaciones nacionales para excluir a la provincia Alerta en la Ruta 22: El puente que une La Adela y Río Colorado sobrevive sostenido por tacos de madera