Vecinos y usuarios denunciaron la precariedad de las reparaciones en la estructura que cruza el Río Colorado. Mientras Vialidad Nacional realiza inspecciones de urgencia, crece el temor por el paso constante de camiones con insumos para Vaca Muerta.

Lo que debía ser un corredor seguro para la integración productiva entre La Pampa y Río Negro se ha convertido en un símbolo del deterioro de la infraestructura nacional. En las últimas horas, una serie de imágenes que muestran tacos de madera y vigas de hierro precarias sosteniendo la estructura inferior del puente de la Ruta Nacional 22 despertaron la alarma social y forzaron la intervención directa de las autoridades.

La denuncia, que se viralizó rápidamente en redes sociales, muestra cómo la solución provisoria aplicada a la base del puente carece de la solidez necesaria para una traza que soporta miles de toneladas de carga diariamente, incluyendo el transporte pesado que abastece a la cuenca petrolera de Neuquén.

Inspección de urgencia y tránsito restringido

Ante el riesgo inminente, técnicos del Distrito 21 de Vialidad Nacional iniciaron esta semana un operativo de emergencia. Durante las jornadas del miércoles y jueves, el tránsito se mantuvo restringido a media calzada para permitir el uso de camiones con brazos mecánicos que inspeccionaron las grietas y el estado de las juntas de dilatación.

Según fuentes consultadas, los peritajes preliminares confirmaron lo que los usuarios venían advirtiendo:

  • Fallas estructurales: Grietas profundas que atraviesan las vigas principales.
  • Corrosión extrema: El concreto se ha desprendido, dejando el esqueleto de hierro expuesto al óxido y a la erosión.
  • Vibraciones críticas: La destrucción de las juntas de dilatación genera un impacto constante que debilita aún más los apoyos temporales de madera.

El «cuello de botella» de la producción

El puente es una pieza clave en la logística del sur argentino. La ironía de la situación no pasa desapercibida para los mandatarios regionales: mientras la Nación discute el traspaso de las rutas a las provincias —como ha sugerido el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck— y se denuncian retenciones millonarias del Impuesto a los Combustibles, la realidad física del puente muestra una vulnerabilidad extrema.

«No se puede sostener el desarrollo de Vaca Muerta con puentes que se mantienen con maderas. Es una irresponsabilidad que pone en riesgo vidas y el corazón de la economía regional», señalaron referentes del transporte de carga.

Hacia un proyecto de emergencia

La gravedad de las fotos —que evidencian una solución más propia de una emergencia temporal que de una infraestructura nacional— ha impulsado pedidos en el Congreso para declarar la Emergencia Vial en este sector de la Ruta 22.

Por ahora, Vialidad Nacional evalúa si la estructura admite un refuerzo técnico de fondo o si se deberá avanzar hacia una reconstrucción total. Mientras tanto, los conductores cruzan con cautela, sabiendo que bajo el asfalto, la única garantía de estabilidad es un entramado de madera que parece haber llegado a su límite.

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