Tras un trágico accidente fatal, la Coordinadora de la Costa advirtió que el tramo entre el Puente Oroño y la Ruta 1 se encuentra en un estado crítico. Denuncian que el puesto de control de Gendarmería está cerrado y que los camiones circulan con sobrecarga ante la ausencia de pesaje. La muerte de una joven de 28 años en un siniestro vial ocurrido esta semana puso nuevamente el foco sobre la Ruta Nacional 168, el corredor que une Santa Fe con el Túnel Subfluvial. Referentes regionales y vecinos nucleados en la Coordinadora de la Costa calificaron la situación como de «abandono absoluto», señalando que la desidia del Gobierno Nacional ha transformado a la autovía en un escenario de alta peligrosidad. Antonio Yapur, referente de la organización, fue contundente al describir un panorama de falta de inversión y ausencia de controles que se ha profundizado en los últimos meses bajo la actual política de parálisis de la obra pública nacional. Sin pesaje ni vigilancia: vía libre para el deterioro Uno de los puntos más graves de la denuncia radica en la falta de ordenamiento del tránsito pesado. A pesar de que la ruta cuenta con infraestructura instalada para el control, la realidad en el territorio es de una inactividad total. Garitas fantasmas: La Coordinadora denunció que el puesto de Gendarmería Nacional se encuentra cerrado y que no se realizan operativos de control desde hace tiempo. Sobrecarga impune: Al no existir puestos de pesaje activos, los camiones circulan con excedentes de carga que el asfalto no puede soportar. «Se nota en el hundimiento de la calzada y en el estado de las cubiertas», advirtieron, vinculando directamente este daño estructural con la recurrencia de accidentes. Velocidad vs. Estructura: Si bien se mantienen los radares de 80 km/h, los vecinos consideran que son medidas «decorativas» si no se arreglan las deformaciones de la calzada que provocan maniobras bruscas y pérdida de control. Un corredor de caos El diagnóstico no se limita solo a los pozos. Según la denuncia, el desorden en el flujo vehicular es total. «Mucha gente circula por donde quiere y no por donde debe», señaló Yapur, describiendo un tránsito caótico que se extiende hasta el acceso a la Ruta Provincial 1 y la conexión con el Túnel. Este panorama refuerza el reclamo que se viene extendiendo por toda la provincia: mientras Nación retiene los fondos del Impuesto a los Combustibles, las rutas nacionales que atraviesan Santa Fe —como la 11, la 34 y ahora la 168— muestran signos de un deterioro que parece haber llegado a un punto de no retorno. El silencio del Estado Para los vecinos de la zona de la costa, la situación de la 168 es el reflejo de un desentendimiento generalizado del Estado Nacional. La falta de mantenimiento preventivo ha derivado en baches profundos y ondulaciones en el asfalto que, sumados a la falta de iluminación en sectores clave, convierten el regreso a casa de miles de santafesinos en una apuesta de riesgo diario. Fuente: LT10 Navegación de entradas El costo del abandono: Los argentinos pagan «doble impuesto» para no tener rutas transitables Peaje o deuda: la salida de Nación al colapso vial con las provincias al rescate