En una conferencia de prensa, FEPEVINA y más de 120 organizaciones gremiales exigieron una recomposición salarial urgente, advirtiendo que hoy se necesitan ocho salarios mínimos para cubrir las necesidades básicas.

La Federación de Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), como parte integrante del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), participó activamente de una conferencia de prensa de amplio alcance donde se formalizó un reclamo contundente: elevar el Salario Mínimo, Vital y Móvil a la cifra de 2.706.923 pesos. Esta exigencia se enmarca en un contexto de creciente crisis económica y un profundo deterioro del poder adquisitivo de la clase trabajadora argentina.

Una Representación Masiva de los Trabajadores

​La Federación estuvo representada en el encuentro por su Secretario General, Julio Aralde. La presencia de FEPEVINA no fue un hecho aislado, sino que formó parte de una demostración de fuerza y unidad sindical. Aralde se unió a dirigentes de más de 120 organizaciones sindicales que conforman el FreSU, un espacio que nuclea a una gran diversidad de sectores gremiales y que ha consolidado su posición como un actor clave en la defensa de los derechos de los trabajadores.

La Recuperación Salarial Como Eje Central

​Durante la conferencia de prensa, los oradores remarcaron al unísono que la principal y más urgente demanda de la clase trabajadora en la actualidad es la recuperación del salario. Denunciaron que las políticas implementadas han profundizado la brecha entre los ingresos y el costo de vida, colocando a la gran mayoría de la población en una situación de vulnerabilidad económica sin precedentes.

Cifras Alarmantes: Transferencia de Riqueza y Pobreza

​Las declaraciones de los dirigentes sindicales en el FreSU incluyeron cifras que ilustran la magnitud de la crisis. Se enfatizó un dato alarmante sobre la transferencia de ingresos ocurrida desde la asunción del presidente Javier Milei: «las patronales se quedaron con 54 billones de pesos que salieron del bolsillo de la clase trabajadora». Esta afirmación denuncia una enorme y acelerada transferencia de riqueza de los sectores asalariados hacia los sectores concentrados del capital.

​Para dimensionar el impacto de esta transferencia de ingresos y la desvalorización del salario, se brindó otro dato contundente que grafica la realidad cotidiana de millones de argentinos: hoy en día se necesitan ocho salarios mínimos vigentes para cubrir apenas las necesidades básicas. Esta relación entre el ingreso mínimo y el costo de la canasta básica expone crudamente el nivel de pobreza y exclusión social que se está gestando, y justifica, desde la perspectiva sindical, la urgencia de un aumento salarial que equipare la inflación y detenga la pérdida de poder de compra.

Un Reclamo de Justicia Social

​El pedido de un Salario Mínimo de más de 2.7 millones de pesos no es solo una cifra, sino que representa un reclamo de justicia social ante un escenario que los sindicatos consideran de emergencia nacional. La posición del FreSU, respaldada por FEPEVINA, pone en evidencia la profunda preocupación de las organizaciones gremiales por el rumbo económico del país y su impacto directo en la calidad de vida de los trabajadores, anticipando un escenario de mayor conflictividad social si no se obtienen respuestas concretas a sus demandas.

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