La empresa Caminos del Río Uruguay asumió la gestión del puente y la zona de islas con un plan de bacheo y repavimentación para revertir el deterioro de la traza.

Desde este martes, la empresa Caminos del Río Uruguay tomó posesión de la concesión del enlace vial que une las ciudades de Rosario y Victoria. El cambio de operador se produce en un marco de reclamos por el mal estado de la calzada, que presenta deformaciones y baches en diversos tramos de los 60 kilómetros que componen la conexión. La nueva administración ha anunciado un plan de obras inmediato que prioriza la reparación de los sectores más críticos del asfalto, donde la falta de mantenimiento previo ha afectado la seguridad de los miles de vehículos y camiones de carga que transitan diariamente este corredor estratégico para el Mercosur.

Uno de los puntos centrales de la nueva gestión es la reactivación del sistema de peaje automático (TelePASE), el cual se encontraba fuera de servicio bajo la administración anterior. La empresa informó que los trabajos técnicos para restablecer el cobro electrónico están avanzados, con el objetivo de agilizar el flujo vehicular y reducir las demoras en las cabinas de Victoria. Mientras se estabiliza la operación, las cuadrillas de trabajo comenzarán las tareas de bacheo profundo y señalización horizontal, necesarias para mejorar la visibilidad y la adherencia en una ruta que atraviesa zona de humedales y suele verse afectada por bancos de niebla.

La infraestructura del puente principal y los viaductos también será objeto de relevamientos técnicos para determinar el estado de las juntas y los guardarraíles. Según el pliego de la nueva concesión, el financiamiento de estas obras dependerá de la recaudación por peajes y de la ejecución de partidas presupuestarias específicas, en un contexto donde el mantenimiento de las rutas nacionales ha sufrido recortes significativos. El plan de obras contempla una primera etapa de 90 días para las reparaciones de emergencia, seguida de un cronograma de repavimentación por sectores que se extenderá durante el primer año de gestión.

La transición entre el operador saliente y el nuevo concesionario se realizó bajo la supervisión de las autoridades nacionales de Vialidad, quienes establecieron los estándares mínimos de servicio que deberán cumplirse de ahora en adelante. Los usuarios del enlace Rosario-Victoria han reportado que el deterioro del pavimento en los últimos meses ha incrementado los tiempos de viaje y los daños en los neumáticos de los vehículos. Con el inicio de esta nueva etapa administrativa, se espera que el flujo de inversión privada y pública permita recuperar las condiciones de transitabilidad en una de las rutas con mayor densidad de tráfico pesado de la región.

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