En una reciente entrevista, Pablo Nasime, referente del Sindicato de Trabajadores Viales de Santa Fe, brindó un panorama alarmante sobre el estado de las rutas nacionales en la provincia y la situación institucional de Vialidad Nacional. Según Nasime, la combinación de políticas de «obra pública cero» y un recorte presupuestario que supera el 80% está llevando al sistema vial a un punto de no retorno. El impacto del ajuste: Menos personal y falta de insumos Uno de los datos más contundentes revelados por el dirigente gremial es la drástica reducción de la planta de trabajadores. A nivel nacional, tras un proceso de retiros voluntarios en marzo, la dotación pasó de 5.000 a 3.800 agentes. En la provincia de Santa Fe, la situación es crítica: solo quedan 180 empleados para cubrir el mantenimiento de toda la red nacional en el territorio santafesino. «Si antes éramos 250 y ya era poco, imagínense ahora. Los chicos salen con lo que tienen, pero lo que falta es material. Hay procesos de compra internamente que están sin resolución», advirtió Nasime. Centralismo y parálisis operativa El dirigente denunció que la actual administración ha centralizado todas las decisiones en Buenos Aires, quitándole autonomía a los distritos para gestionar licitaciones básicas. Anteriormente, cada distrito podía licitar su propia ropa de trabajo, herramientas y, fundamentalmente, el asfalto para bacheo. Hoy, esa falta de insumos impide realizar tareas preventivas mínimas. Las «rutas de la muerte»: El caso de la Ruta 11 y la 33 Al ser consultado sobre las rutas más críticas, Nasime no dudó en señalar a la Ruta Nacional 11. Explicó que, tras el fin de las concesiones durante el gobierno de Macri, la ruta pasó a manos del Séptimo Distrito Santa Fe, pero sin que se le asignaran el presupuesto ni el personal extra necesarios. Por otro lado, manifestó su preocupación por la Ruta 33, donde las empresas interesadas en las nuevas concesiones solo se habrían presentado para cubrir tramos específicos y no la totalidad de la traza, lo que genera incertidumbre sobre quién se hará cargo de los sectores restantes. El riesgo de las concesiones y el «doble pago» Nasime fue crítico respecto al plan del Gobierno Nacional de volver al esquema de concesiones privadas con cobro de peaje: Pérdida de federalismo: Considera que el traspaso de rutas a las provincias o privados es parte de un proceso de vaciamiento. Doble imposición: Explicó que los ciudadanos ya pagan el mantenimiento a través del impuesto a los combustibles. «Con el peaje, la gente paga dos veces por algo que no se hace», sentenció. Costo de la desidia: Citó cálculos técnicos que indican que lo que no se invierte hoy en mantenimiento preventivo, costará entre 3 y 5 veces más repararlo una vez que la ruta esté destruida. Un llamado de atención por la seguridad vial Finalmente, Nasime subrayó que el deterioro de la infraestructura tiene consecuencias fatales. Recordó accidentes recientes en la Ruta 34 y la situación en la Ruta 11, donde los propios transportistas han tenido que salir a señalizar los «cráteres» ante la ausencia del Estado. «Nadie se hace responsable», concluyó, remarcando que el tiempo corre en contra de la seguridad de quienes transitan las rutas argentinas. Navegación de entradas La Justicia Federal obliga a Nación a reparar de urgencia la Ruta 34 Críticas a la política vial nacional: Denuncian un esquema de «parches» ante el deterioro de la infraestructura