El Sindicato del Personal de Vialidad Nacional llevó adelante sus elecciones internas para la renovación de la comisión directiva, en una jornada que se caracterizó por la participación y la normalidad institucional. Los comicios se desarrollaron en todo el territorio provincial entre las siete y las trece horas, reflejando un fuerte compromiso de los trabajadores con la vida democrática del gremio. Como resultado de la votación, la nueva conducción estará encabezada por Pablo Nasime, quien asumirá como Secretario General, acompañado por Leonardo Preti en el cargo de Secretario Adjunto. Este recambio de autoridades se produce en uno de los momentos más críticos para la infraestructura pública del país, marcando el inicio de una gestión que deberá equilibrar la vida interna sindical con la defensa externa del organismo. La nueva dirigencia asume la responsabilidad de conducir al gremio en un tramo histórico de extrema complejidad, signado por la pretensión del Gobierno Nacional de disolver una estructura con casi cien años de trayectoria. Vialidad Nacional, como institución fundamental para el desarrollo de la infraestructura de uno de los países más extensos del mundo, enfrenta hoy una amenaza directa a su continuidad operativa y técnica. En este contexto, la victoria de la lista encabezada por Nasime y Preti es interpretada por las bases como un mandato para profundizar la lucha en defensa de los puestos de trabajo y del rol estratégico que el organismo desempeña en la integración territorial de la Argentina. El desafío para la gestión entrante será tomar la posta de los logros alcanzados hasta el momento, sumando el ímpetu de una nueva administración que deberá enfrentar los intentos de vaciamiento y la parálisis presupuestaria. La defensa de la soberanía vial se ha convertido en el eje central del discurso del nuevo secretariado, que busca rescatar el compromiso histórico de los trabajadores viales con la conectividad federal. La transición hacia esta nueva etapa gremial se da bajo la premisa de que la experiencia acumulada durante un siglo de historia es el principal activo para resistir las políticas de desmantelamiento institucional que se impulsan desde el Poder Ejecutivo. En sus primeras definiciones, la conducción electa subrayó la necesidad de mantener el estado de alerta ante el avance de medidas que vulneren la estabilidad laboral y la capacidad técnica del organismo. El proceso electoral, lejos de ser un mero trámite administrativo, ha funcionado como un espacio de revalidación para los trabajadores que ven en su sindicato la última frontera de protección ante el ajuste. Con la mirada puesta en el futuro inmediato, Nasime y Preti se preparan para una gestión que deberá combinar la diplomacia en las mesas de negociación con la presencia activa en el territorio, garantizando que el legado de Vialidad Nacional no se diluya ante las pretensiones de reforma estructural vigentes. Navegación de entradas El compromiso de nuestra vida: Un paso hacia el futuro de Vialidad FEPEVINA denuncia «ausencia deliberada» del Estado en la audiencia judicial por paritarias