La Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) alertó que el esquema de concesiones anunciado por el Gobierno prioriza la rentabilidad privada, garantizando un «riesgo cero de pérdidas» para las firmas mediante respaldo estatal y sin exigirles obras de infraestructura mayores, lo que califica como una «transferencia de recursos a sectores privados».El Plan Federal de Concesiones Viales, recientemente impulsado por el Gobierno, ha despertado fuertes críticas por parte del gremio de Vialidad Nacional, que denuncia un esquema que repite errores del pasado y beneficia la ganancia privada por sobre el interés público.Fabián Catanzaro, secretario gremial de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), fue enfático al señalar que el nuevo modelo vuelve a reproducir un esquema que «prioriza la rentabilidad privada por encima del interés público y la seguridad vial».En diálogo con la prensa, Catanzaro advirtió que el supuesto modelo «modernizado» repite los errores del esquema de Participación Público Privada (PPP) de 2018, con proyecciones de tránsito infladas, endeudamiento garantizado por el Estado y una mínima supervisión de las empresas. El principal punto de conflicto es el mecanismo de financiamiento. Catanzaro explicó que la participación del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) «convierte lo que debería ser riesgo privado en un negocio con respaldo estatal.»«Otra vez se socializan las pérdidas y se privatizan las ganancias,» afirmó el secretario gremial. Detalló que, al salir con un subsidio del BICE, gestionado por el Ministerio de Economía, las empresas concesionarias «tienen riesgo cero de pérdidas,» lo que desmiente la idea inicial de que las firmas financiarían las obras. «Están subsidiando a estas empresas a cambio de nada,» reiteró.La denuncia de FEPEVINA también apunta a las obligaciones de las concesionarias. Según el gremio, las empresas no tendrán la responsabilidad de ejecutar obras nuevas ni de realizar tareas extraordinarias, como la reconstrucción de puentes.«Todas esas obras quedarían a cargo de Nación, entonces uno se pregunta para qué hacer esta concesión,» cuestionó Catanzaro. Sostuvo que el objetivo del gremio es tener «rutas seguras, mantenimiento real y un sistema federal que sirva al país, no a las concesionarias.»El dirigente gremial sumó su preocupación por la falta de transparencia y control sobre las empresas, al indicar que no existe un ente regulador para supervisar los procesos.Además, cuestionó al Gobierno por convocar a «empresas sospechadas de corrupción» en el pasado, calificando la decisión como una «gran contradicción» con los discursos de mejorar las cosas.Finalmente, Catanzaro denunció la existencia de sobreprecios en el mantenimiento mínimo, con la tercerización de tareas como el corte de pasto que Nación licitó «con precios inflados,» superando el 100% de su valor. El sindicato concluyó que el plan es un «modelo de transferencia de recursos a sectores privados» que no mejorará la «endeble» red vial argentina, manteniendo al Estado como principal responsable ante cualquier eventualidad. Navegación de entradas Fuerte Denuncia: Advierten sobre «Peajes Ilegales» y Doble Imposición en el Nuevo Régimen de Concesión de Rutas Puentes nacionales bajo amenaza por el cese de inversión