En el programa Dominio Público, los representantes del Sindicato de Vialidad Nacional de la delegación Santa Fe, Marcelo Bertolotti (secretario general) y Pablo Nasime (secretario gremial), expusieron la crítica situación que atraviesa el organismo y el deterioro progresivo de las rutas en el país, especialmente en la provincia de Santa Fe. Con más de 90 años de historia, Vialidad Nacional enfrenta uno de sus momentos más difíciles debido a los recortes presupuestarios, la falta de recursos y la incertidumbre sobre su futuro. Recortes presupuestarios y falta de mantenimiento Marcelo Bertolotti destacó que, desde diciembre de 2023, el presupuesto para el mantenimiento de las rutas ha sido drásticamente reducido. «No tenemos los recursos necesarios para cumplir con nuestras funciones específicas», afirmó. A pesar de que los ciudadanos pagan impuestos en los combustibles destinados al mantenimiento vial, estos fondos no llegan a Vialidad Nacional. «El Estado nos dice que no somos eficientes, pero no nos dan lo que nos corresponde», señaló Bertolotti. Pablo Nasime agregó que la política de «obra cero» del gobierno nacional ha agravado la situación. «El mantenimiento no puede ser cero, porque las rutas ya están hechas y requieren conservación», explicó. Sin embargo, el presupuesto insuficiente ha llevado a un mantenimiento mínimo que no alcanza para garantizar la seguridad vial. «El deterioro de la Ruta 11, por ejemplo, es evidente. Es una de las más transitadas, y el poco mantenimiento que se le da es insuficiente», lamentó Nasime. Reducción de personal y despidos La situación laboral de los trabajadores de Vialidad Nacional también es preocupante. Según los representantes sindicales, se estima una reducción del 20 al 30% de la planta a nivel nacional, lo que afectaría a unos 1,500 empleados. En Santa Fe, donde hay 210 trabajadores, se calcula que alrededor de 40 podrían perder sus empleos. «Estamos en un estado de incertidumbre constante. No sabemos si mañana recibiremos un telegrama de despido», expresó Nasime. Además, los contratos temporales no se están renovando, lo que ha generado una disminución en la cantidad de personal disponible para el mantenimiento de las rutas. «Los mecánicos y los trabajadores hacen lo que pueden con lo que tienen, pero los recursos son insuficientes», agregó Bertolotti. El problema de las concesiones y los peajes Otro tema que generó preocupación fue la posible concesión de rutas a empresas privadas. Bertolotti explicó que, de los 40,000 kilómetros de la red vial nacional, solo 10,000 están siendo considerados para concesión, principalmente aquellos que conectan con puertos o grandes ciudades. «Quedan 30,000 kilómetros que no se sabe quién va a mantener», señaló. Además, criticó la idea de implementar peajes en rutas como la Ruta 11, ya que los usuarios ya pagan impuestos en los combustibles que deberían destinarse al mantenimiento vial. «La gente va a pagar dos veces: una en el combustible y otra en el peaje», afirmó Bertolotti. También recordó que las concesiones de los años 90 no dieron resultados positivos, ya que el Estado terminó asumiendo las obras que las empresas privadas no realizaron. El impacto en la seguridad vial y la economía El deterioro de las rutas no solo afecta a los trabajadores de Vialidad Nacional, sino también a la seguridad vial y a la economía del país. «Los accidentes son cada vez más frecuentes, especialmente en rutas como la 11 y la 33», señaló Nasime. Además, el mal estado de las rutas impacta negativamente en el transporte de mercancías, el turismo y la producción. Bertolotti destacó que, en el caso de Santa Fe, la Ruta 11 es fundamental para el comercio y el transporte de productos hacia los puertos. «El deterioro de esta ruta afecta directamente a la economía regional», afirmó. Acciones gremiales y reclamos Frente a esta situación, los representantes del sindicato anunciaron que están llevando adelante acciones para concientizar a la sociedad sobre la gravedad del problema. «Estamos saliendo a la calle para explicar que la situación en las rutas se va a poner cada vez peor si no se toman medidas», dijo Nasime. Además, planean presentar notas a las autoridades para solicitar una reunión y discutir posibles soluciones. Un futuro incierto La incertidumbre sobre el futuro de Vialidad Nacional es palpable. Bertolotti recordó que, durante la crisis de 2001, el organismo estuvo cerca de desaparecer, pero la unión de los trabajadores logró salvarlo. Sin embargo, la situación actual parece aún más crítica. «Es la primera vez que escuchamos que Vialidad, tal como la conocemos, va a desaparecer y se va a fusionar con otros organismos», expresó Nasime. Mientras tanto, los trabajadores de Vialidad Nacional continúan realizando su labor en condiciones precarias, con maquinaria obsoleta y recursos insuficientes. «Los chicos en las rutas quieren trabajar, pero no tienen las herramientas necesarias», concluyó Bertolotti. La crisis de Vialidad Nacional es un reflejo de la falta de inversión en infraestructura y del abandono de las políticas de mantenimiento vial. Con rutas deterioradas, trabajadores en riesgo de perder sus empleos y un futuro incierto, el llamado de los representantes sindicales es claro: es urgente que el Estado asuma su responsabilidad y garantice los recursos necesarios para mantener las rutas en condiciones seguras. De lo contrario, el impacto en la seguridad vial, la economía y la vida de los trabajadores será cada vez más grave. Navegación de entradas Preocupación y descontento en Vialidad Nacional por recortes y falta de mantenimiento en rutas Preparan el fin de Vialidad. Más de 1000 trabajadores en riesgo.