Tras un nuevo siniestro en el kilómetro 538, a la altura de la bajada de Esther, la Federación del Personal de Vialidad Nacional de Santa Fe denunció que el estado de la traza es una «trampa mortal» producto del vaciamiento presupuestario y la falta de mantenimiento rutinario en el corredor. La Ruta Nacional 11 volvió a ser escenario de la desidia estatal este viernes, cuando un vuelco a la altura del kilómetro 538 generó demoras y puso nuevamente de manifiesto el peligro extremo de circular por el norte santafesino. Para los trabajadores de Vialidad Nacional, lo ocurrido no debe catalogarse como un accidente fortuito, sino como la consecuencia previsible de una decisión política de abandono. Con la llegada de las lluvias, las deficiencias estructurales de la calzada —marcadas por baches profundos, banquinas destruidas y una señalización prácticamente inexistente— se transforman en factores determinantes para siniestros que, según denuncian desde el gremio, resultan totalmente evitables si existiera una inversión mínima en conservación básica. La situación actual es el resultado de un «falso ahorro fiscal» que se traduce en tragedias viales. Desde la Federación del Personal de Vialidad Nacional (7° Distrito Santa Fe) se denunció que el Gobierno Nacional ha paralizado de forma total el mantenimiento rutinario, mientras retiene ilegalmente los fondos específicos provenientes del impuesto a los combustibles que, por normativa, deberían destinarse de manera directa a la infraestructura. Esta parálisis no es vista como un error de gestión, sino como una maniobra deliberada para vaciar la operatividad del organismo, justificando así su futuro desmantelamiento y la entrega de los corredores viales a manos privadas mediante esquemas de concesión que aún no ofrecen soluciones concretas. Ante la gravedad del escenario, la dirigencia sindical y los trabajadores viales han exigido la declaración inmediata de la emergencia vial en todo el tramo de la Ruta 11. El reclamo central apunta a la ejecución urgente de los fondos retenidos para iniciar tareas de bacheo y señalización que frenen la pérdida de vidas humanas. Bajo la consigna de que «el ajuste también mata», el personal de Vialidad Nacional reafirma que el promocionado superávit fiscal no puede sostenerse sobre el deterioro de la red troncal del país. La vida de los santafesinos no puede ser moneda de cambio en una negociación presupuestaria, y la reconstrucción de la Ruta 11 se posiciona hoy como una necesidad humanitaria que excede cualquier bandera partidaria. Navegación de entradas Intimación judicial a Vialidad Nacional: 10 días para iluminar la Circunvalación de Rosario La crisis de Vialidad Nacional en Santa Fe: entre el abandono de las rutas y la incertidumbre laboral