Con el invierno asomando, la situación de las rutas nacionales en Chubut se torna crítica y peligrosa, con tramos intransitables y una generalizada condición de “Transitable con Precaución”. El último parte de Vialidad Nacional, emitido a las 16:30 horas de hoy, expone un panorama que, según diversas voces, refleja una alarmante desidia gubernamental y pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos en la Patagonia.

La preocupación es máxima en la Ruta Nacional 26, fundamental para conectar Comodoro Rivadavia con Esquel, Tecka y Sarmiento. Un desvío clave de ripio entre Facundo y Tamariscos se encuentra declarado INTRANSITABLE y NO HABILITADO. La calzada en este punto presenta severas deformaciones y baches, con banquinas inestables, lo que convierte a este tramo en una trampa real para los conductores. Si bien se reporta la presencia de equipos de Vialidad Nacional en la zona, la persistencia de esta situación en una vía tan vital genera interrogantes sobre la capacidad de respuesta y el mantenimiento preventivo.

La problemática se extiende a lo largo de toda la provincia. La Ruta Nacional 3, arteria principal de la Patagonia, presenta tramos como Trelew-Puerto Madryn o Garayalde-Comodoro Rivadavia con calzadas deformadas, baches y la constante amenaza de animales sueltos, potenciada por los fuertes vientos patagónicos. La presencia de sal en la calzada, si bien busca prevenir el hielo, también es un indicador de la necesidad de un mantenimiento más profundo y una preparación más sólida para la temporada invernal que se avecina. Un desvío por obras entre los kilómetros 1412 y 1424 en la RN 3 entre Puerto Madryn y Trelew suma complicaciones.

La Ruta Nacional 40, en sus segmentos hacia Esquel, Tecka y Gobernador Costa, no es la excepción. Se advierten calzadas húmedas con riego de sal, baches y la recurrente presencia de animales sueltos y viento. Similares condiciones se reportan hacia El Bolsón y Cholila.

En la Ruta Nacional 25, entre Rawson y Las Plumas, la calzada se encuentra húmeda, con barro y agua en sectores, y banquinas inestables por la humedad. El ripio entre Paso de Indios y Tecka replica esta situación, con animales sueltos y equipos de Vialidad operando en un esfuerzo que parece insuficiente para las condiciones de las vías.

Incluso tramos como la Ruta Nacional 259 (Esquel-Trevelin), con calzada deformada, animales sueltos y desvíos de ripio, y la RN 260 (Empalme RN 40 al límite con Chile), con calzada húmeda, barro y agua, sumado a fuertes vientos, evidencian una red vial en estado de vulnerabilidad.

La desidia en el mantenimiento de las rutas nacionales, especialmente en una región como la Patagonia donde las condiciones climáticas invernales son extremas, no es solo un inconveniente para el tránsito, sino un peligro real para la vida de los ciudadanos y los transportistas. La falta de inversiones adecuadas y una planificación preventiva se manifiesta en cada bache, cada desvío sin habilitar y cada advertencia de “precaución”.

Las autoridades instan a los conductores a extremar las precauciones, reducir la velocidad y verificar el estado de las rutas antes de viajar. Sin embargo, la responsabilidad principal recae en el gobierno actual, cuya inacción y desatención a la infraestructura vial está generando una situación de riesgo inaceptable justo en la antesala de uno de los inviernos más duros del país.

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