Representantes del comercio y la producción del noroeste bonaerense mantuvieron un encuentro con autoridades del organismo nacional, donde les informaron que las obras viales dependerán del financiamiento privado y que la gestión oficial se limitará al mantenimiento. La Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense trasladó su preocupación a las autoridades de Vialidad Nacional por el deterioro de las carreteras de la región. En una reunión que contó con el respaldo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa y de la Federación Económica de Buenos Aires, los dirigentes presentaron un informe técnico sobre las deficiencias de infraestructura que afectan a casi novecientas mil personas. La respuesta del Gobierno nacional fue categórica: la gestión central no ejecutará nuevas obras públicas y los recursos disponibles se destinarán únicamente a la conservación de las calzadas. Durante el encuentro, los voceros del sector productivo expusieron que las fallas estructurales comprometen la seguridad vial y perjudican la actividad agropecuaria, industrial y comercial. Desde la entidad señalaron que transitar por estas trazas representa un riesgo cotidiano para trabajadores y familias de la zona. Asimismo, remarcaron que la falta de inversiones adecuadas incrementa la siniestralidad, al tiempo que encarece los costos logísticos del transporte de cargas y resta competitividad a toda la cadena productiva bonaerense. Por su parte, la conducción de Vialidad Nacional ratificó el cambio de esquema en el área. Según transmitieron los funcionarios, la prioridad será el mantenimiento superficial mediante trabajos de bacheo, desmalezamiento y señalización. Sin embargo, enfatizaron que la construcción de nuevas autovías o ampliaciones dependerá del interés de inversores privados dispuestos a financiar los proyectos a cambio de la concesión de peajes. Esta postura mantiene paralizada la continuidad de la autovía en la Ruta Nacional 5 hasta Bragado, un corredor clave que soporta el paso diario de más de mil doscientos camiones y registra decenas de víctimas fatales al año. Frente a esta situación, la dirigencia empresarial cuestionó que la infraestructura dependa exclusivamente del capital privado y sostuvo que la obra pública debe ser considerada una inversión estratégica para el desarrollo y la seguridad humana. Para asegurar fondos, el sector propuso destinar lo recaudado por el impuesto a los combustibles a un fideicomiso vial específico. Ante este panorama, las entidades empresariales anticiparon que intensificarán sus gestiones institucionales con reuniones previstas ante legisladores nacionales y funcionarios del Ministerio de Economía para insistir con el financiamiento de las obras prioritarias para la región. Navegación de entradas El congelamiento de partidas pone en riesgo la conectividad en la Patagonia y Mendoza El nuevo plan vial instalará cinco peajes en 500 kilómetros entre Chaco y Santa Fe