El Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) lanzó una dura advertencia sobre la situación de los ingresos laborales y denunció que, desde la asunción de Javier Milei, los trabajadores argentinos atraviesan una pérdida salarial histórica de su poder adquisitivo. Según el espacio sindical, los asalariados perdieron más de 67 billones de pesos en total desde el inicio de la actual gestión de Gobierno. En el sector privado, cada trabajador resignó en promedio 2,5 millones de pesos, mientras que en el sector público la pérdida acumulada superaría los 14 millones de pesos por persona. «Estamos ante el robo del siglo», expresó Rodolfo Aguiar, titular de ATE y uno de los líderes del FRESU, al cuestionar el impacto de las políticas económicas sobre los ingresos laborales. Aguiar sostuvo que el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) «ha sido derogado de hecho en la Argentina» y planteó que su valor debería ubicarse en 3.000.352 pesos para recuperar el poder de compra perdido. «Nos dicen que la inflación baja, pero a los trabajadores la vida se nos encarece cada día más», señaló el dirigente, al remarcar que la reducción del índice inflacionario no se tradujo en una recuperación real de los ingresos. Aguiar afirmó que actualmente el salario mínimo representa «ocho veces menos de lo que debiera ser» y cuestionó que una gran parte de los trabajadores no pueda garantizar las condiciones básicas de vida establecidas por la Constitución Nacional. Frente a este escenario, reclamó una recomposición salarial y advirtió sobre el impacto social que genera la pérdida del poder adquisitivo. «No vamos a permanecer en silencio frente al deterioro grave del poder adquisitivo. No nos vamos a dejar empobrecer mansamente», expresó. El referente del FRESU alertó además que la situación podría profundizar la tensión social y laboral. «Esto acelera la conflictividad», remarcó, en referencia al malestar generado por la caída de los ingresos y la dificultad de los trabajadores para sostener su nivel de vida. El Frente de Sindicatos Unidos es un espacio de articulación gremial conformado por más de 100 sindicatos de las tres centrales obreras: la CGT y ambas CTA. El armado es impulsado principalmente por Rodolfo Aguiar de ATE, Abel Furlán de la UOM y Daniel Yofra de Aceiteros, y sostiene una postura crítica contra el gobierno de Javier Milei, con reclamos centrales vinculados a la recuperación del salario, la defensa del poder adquisitivo y la ampliación de derechos laborales. Navegación de entradas Primer impacto de la privatización de rutas: las tarifas aumentaron un 19% antes del inicio de las obras Las rutas no mienten