Federalización del control: El Congreso Nacional de Seguridad Vial exigió la aplicación efectiva del scoring y observatorios unificados

El debate en torno a las políticas de prevención de siniestros y la urgencia de establecer criterios unificados en todo el país volvió a centralizarse tras las conclusiones del V Congreso Nacional de Seguridad Vial.

Durante las jornadas, especialistas del sector, funcionarios técnico-operativos y representantes de organizaciones civiles firmaron un documento conjunto con un reclamo unánime: acelerar la implementación efectiva de la Ley de Scoring a nivel federal y consolidar una red de observatorios viales unificados. El objetivo primordial es terminar con la actual fragmentación regulatoria entre provincias y municipios, construyendo estadísticas confiables que permitan diseñar políticas de estado a largo plazo.

El eje de las deliberaciones técnico-gremiales estuvo puesto en la necesidad de transformar el paradigma del control en las rutas. Los participantes coincidieron en que las herramientas de fiscalización no pueden operar como islas ni estar sujetas a normativas locales aisladas que confunden al conductor y diluyen el carácter punitivo y educativo de las sanciones.

La unificación del sistema de scoring —el mecanismo de descuento de puntos en la licencia de conducir— se plantea como la única herramienta transversal capaz de garantizar que las infracciones graves tengan consecuencias efectivas, independientemente de la jurisdicción donde se cometan.

Otro de los puntos neurálgicos del congreso fue la exigencia de coordinar los observatorios viales. La falta de una base de datos única e integrada impide cruzar información crucial sobre las fallas mecánicas, los factores de la calzada y las conductas de riesgo en el transporte de cargas y pasajeros.

Para los cuadros técnicos del sector, la disponibilidad de datos transparentes y auditables es el insumo básico para que los organismos de control técnico puedan identificar los puntos negros de la red vial y planificar campañas operativas eficaces, sustrayendo la seguridad pública de la improvisación o de los vaivenes de las gestiones políticas de turno.

Finalmente, las conclusiones del encuentro dejaron en claro que una verdadera política de seguridad vial requiere de la articulación simétrica entre la concientización ciudadana, el control de la conducta humana y el rol de fiscalización del Estado.

La institucionalización del scoring federal y el fortalecimiento de los observatorios unificados se presentan como demandas técnico-profesionales prioritarias para devolverle la rigurosidad científica a la prevención, garantizando que los recursos del sistema de seguridad se orienten de manera exclusiva a proteger la vida y ordenar el tránsito en los corredores del país.

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