Mendoza y Vialidad Nacional han firmado un convenio que delega a la provincia la ejecución de obras de conservación, mejoramiento y mantenimiento en varios tramos de rutas nacionales dentro de su territorio. Si bien esta noticia representa un alivio para los mendocinos y para quienes transitan estas vías, no debe distraernos de la responsabilidad del Estado Nacional en el mantenimiento de la infraestructura vial. Obras Delegadas a Mendoza El acuerdo permitirá a Mendoza intervenir en: RN 7 (Tramo Palmira – Av. Costanera) RN 40 (Tramo Calle Azcuénaga – Empalme RN 7) RN 40 (Tramo Empalme RN 7 – F.F.C.C. Gral. San Martín) RN 40 (Tramo Empalme RN 7 – RP 96) RN 143 (Tramo Pareditas – San Rafael) Las obras habilitadas incluyen conservación y mejora de calzadas, banquinas, zonas marginales, alcantarillas y puentes, reposición de señalización y del sistema lumínico, y reconstrucción parcial o total de caminos (previa validación técnica de Vialidad Nacional). Una Solución Impulsada por la Desesperación Es importante destacar que esta cesión de obras a las provincias responde a un pedido desesperado de los gobiernos provinciales, quienes se ven obligados a tomar cartas en el asunto ante el abandono y el peligro que representa el estado de las rutas nacionales. La falta de inversión y mantenimiento por parte del Estado Nacional ha generado un deterioro progresivo de la infraestructura vial, poniendo en riesgo la seguridad de los ciudadanos y afectando el desarrollo regional. El Estado Nacional Incumple sus Obligaciones Si bien el convenio puede interpretarse como una buena noticia, no se debe perder de vista que el mantenimiento de las rutas nacionales es una obligación primordial del Estado Nacional. Delegar esta responsabilidad a las provincias implica reconocer implícitamente un incumplimiento de sus funciones. La decisión política de no priorizar la obra pública en las rutas nacionales, argumentando la necesidad de reducir costos, tiene consecuencias directas en la calidad de vida de los ciudadanos y en la economía del país. El mal estado de las rutas aumenta los costos de transporte, dificulta la circulación de bienes y personas, y contribuye a la ocurrencia de accidentes. En este contexto, el convenio firmado entre Vialidad Nacional y Mendoza representa un parche ante una situación crítica, pero no soluciona el problema de fondo. Es fundamental que el Estado Nacional asuma su responsabilidad y garantice el financiamiento adecuado para el mantenimiento y la mejora de la red vial en todo el territorio argentino. Navegación de entradas «Las rutas no son nuestra prioridad» señaló Adorni Alerta en la Patagonia: Rutas Críticas y el Peligro del Invierno