El gobierno nacional impulsa un nuevo esquema de concesiones para la Red Vial Nacional, buscando la participación del sector privado en la operación y el mantenimiento de tramos clave con la promesa de mayor eficiencia y transparencia en la gestión vial. La primera etapa de este plan se centra en la licitación del Corredor 18 (Rutas Nacionales 12 y 14, y el Puente Rosario-Victoria), marcando el inicio de una transición hacia la gestión privada de corredores vitales para la conectividad del país. La segunda fase contempla la concesión de más de 8.500 kilómetros, incluyendo rutas actualmente gestionadas por Corredores Viales S.A. y otras como la RN 33 en Santa Fe y la RN 18 en Entre Ríos. Este movimiento se da tras la finalización de la concesión de CRUSA en el Corredor 18, con Vialidad Nacional asumiendo temporalmente el mantenimiento y levantando las barreras de peaje. Las nuevas licitaciones prometen mejoras en las rutas, como reparaciones, iluminación y peaje «free flow». Sin embargo, esta nueva apuesta por las concesiones no escapa al escepticismo generado por la historia de la gestión privada de rutas en Argentina. El recuerdo colectivo apunta a que, históricamente, las empresas concesionarias han demostrado una notable eficiencia en el cobro de peajes por servicios que, en muchos casos, han dejado mucho que desear en términos de calidad y cumplimiento de las inversiones prometidas. La memoria de rutas deterioradas, promesas incumplidas de obras y una sensación generalizada de que el usuario paga por un servicio deficiente, planea sobre este nuevo intento de concesionar la red vial. Si bien la necesidad de mejorar la infraestructura es innegable, la ciudadanía y los usuarios esperan que este nuevo modelo aprenda de los errores del pasado y garantice una supervisión rigurosa y un cumplimiento efectivo de las obligaciones por parte de las empresas concesionarias. La expectativa es que esta vez, la eficiencia en el cobro vaya de la mano con una inversión real y un mantenimiento adecuado de las rutas, priorizando la seguridad y la calidad del servicio para todos los argentinos. El seguimiento y la exigencia del cumplimiento de los contratos serán cruciales para evitar que esta nueva etapa repita los sinsabores de experiencias previas. Navegación de entradas Novedades y desafíos en las obras de la Ruta Nacional 11 en Santa Fe Autopista Ruta 34: reanudan obras tras meses de abandono